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<rss xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" version="2.0"><channel><atom:link href="https://elcronicol.blogia.com/feed.xml" rel="self" type="application/rss+xml"/><title>el cr&#xF3;nicol</title><description>blog de rafael ariza y m&#xAA; mar martinez</description><link>https://elcronicol.blogia.com</link><language>es</language><lastBuildDate>Sun, 10 Dec 2023 12:02:20 +0000</lastBuildDate><generator>Blogia</generator><item><title>RESPUESTA A LIBNI. EL BIG BANG Y DIOS.</title><link>https://elcronicol.blogia.com/2008/090701-respuesta-a-libni-el-big-bang-y-dios-.php</link><guid isPermaLink="true">https://elcronicol.blogia.com/2008/090701-respuesta-a-libni-el-big-bang-y-dios-.php</guid><description><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Rafael Ariza</p><p style="text-align: justify;">Veo un comentario al articulo "El Big Bang y Dios", firmado por Libni. Este art&iacute;culo era a su vez respuesta a otro de Fernando I&ntilde;igo publicado en Aragon Liberal, as&iacute; que bien estar&aacute; a&ntilde;adir un eslab&oacute;n m&aacute;s a la cadena, eso es comunicaci&oacute;n.</p><p style="text-align: justify;">El comentarista viene a decir que &eacute;l puede afirmar que el Big Bang no existe y que el Universo fue creado por Dios, que cre&oacute; todo lo que se halla a nuestro alrededor. Por supuesto que puedes afirmarlo, lo que pasa es que toda afirmaci&oacute;n necesita un razonamiento que la apoye, eso para pretender ser algo m&aacute;s que, en el mejor de los casos,&nbsp;la expresi&oacute;n de un deseo, y en el peor, una imposici&oacute;n. Por supuesto, eso no significa que&nbsp;una afirmaci&oacute;n sin apoyo razonado no pueda ser cierta, pero tampoco significa, me temo, con el mismo grado de probabilidad, que no pueda ser falsa.</p><p style="text-align: justify;">As&iacute; las cosas, no queda otro remedio que incarle el diente al comentario y al tema planteado que es ciertamente duro de roer, lo m&aacute;ximo que podemos perder es el diente.</p><p style="text-align: justify;">Si (si condicional) Dios cre&oacute; el Universo, hace algo as&iacute; como 15.000 millones de a&ntilde;os, siendo &eacute;sta la edad que le viene a&nbsp;calcular la ciencia al Cosmos, habr&aacute; que admitir que no&nbsp;nos cre&oacute; a nosotros, ni a&nbsp;los animales, ni a las plantas, ni a los planetas,&nbsp;ni a las galaxias, realidades que, evidentemente, surgieron mucho despu&eacute;s, a lo&nbsp;largo de todo ese tiempo. Nosotros en concreto no existimos sino&nbsp;practicamente desde hace un ratito, casi nada, el fen&oacute;meno que llamamos vida hace un poco m&aacute;s, pero en todo caso una minucia en el largisimo periplo de las mareas de part&iacute;culas chorreantes de energ&iacute;a. As&iacute; que,&nbsp;si Dios cre&oacute; el Universo en el sentido que parece plantear el comentario, su acto de voluntad, consisti&oacute; en poner en circulaci&oacute;n una inmensa cantidad de particulas elementales que entrechocaban&nbsp;unas con otras&nbsp;enloquecidamente. Eso durante miles de millones de a&ntilde;os. No parece que tenga mucho sentido como acto de creaci&oacute;n.</p><p style="text-align: justify;">Naturalmente, la m&aacute;s perfecta estructura creativa que ha generado &eacute;ste Universo, el cerebro humano ha sido capaz de&nbsp;salvar el absurdo.&nbsp;Para ello ha recurrido a lo que se llama la creaci&oacute;n cont&iacute;nua, se trata de&nbsp;que el acto de la creaci&oacute;n fue el arranque del plan de&nbsp;Dios, que ha venido desarrollandose&nbsp;hasta hoy, y cuya finalidad era llegar al ser humano dotado de alma inmortal. Que en todos los sucesos, el Dios creador ha venido interviniendo activamente, hasta llegar al momento actual. Cada cosa que ha sucedido, cada intercambio de electrones entre dos &aacute;tomos, cada despanzurramiento c&oacute;smico, cada&nbsp;suceso, es directamente reconducible a&nbsp;un acto de voluntad de Dios.&nbsp;Ahora bien, ante semejante panorama, podemos, leg&iacute;timamente,&nbsp;parafrasear a Carl Sagan, que ante la cuesti&oacute;n de la existencia de vida m&aacute;s all&aacute; de la tierra, exclam&oacute; : si no es as&iacute; &iexcl;cuanto espacio desperdiciado!, y podemos decir nosotros, si la finalidad era crearnos a nosotros dando tan descomulales rodeos&nbsp;&iexcl;cuanto tiempo desperdiciado!, &iexcl;y cuantos vidas desperdiciadas, y cuantos paisajes perdidos para siempre y cuantos sucesos perdidos en la nada!. Ni la persona menos sensible puede reprimir un&nbsp;profundo&nbsp;&nbsp;espanto ante semejante universicio cometido en nuestro honor.</p><p style="text-align: justify;">Tambi&eacute;n para &eacute;sto ha encontrado soluci&oacute;n el cerebro humano. Es la Creaci&oacute;n Discont&iacute;una. As&iacute; Dios ha intervenido en el momento incial, y posteriormente s&oacute;lo en momentos puntuales, cuando hac&iacute;a falta para guiar la nave a buen puerto, todo lo dem&aacute;s es cosa nuestra. Hay que reconocer que la cosa est&aacute; un poco traida por los pelos. Le estamos atribuyendo a Dios un comportamiento totalmente humano, lo que por una parte es pecado de soberbia, y por otro nos pone en peligro cierto de terminar teni&eacute;ndole que dar la raz&oacute;n a Feuerbach, en el sentido de que nuestro Dios es uno hecho a nuestra imagen y semejanza.</p><p style="text-align: justify;">Parece pues,&nbsp;que la radical afirmaci&oacute;n, Dios Creo el Universo, produce produce huesos que nuestros dientes no son capaces de roer, ni nuestros est&oacute;magos de digerir.&nbsp;Hay que prescindir, al menos de momento, de tan inc&oacute;modo axioma y plantearnos las cosas de otro modo.</p><p style="text-align: justify;">Lo que si es cierto es que algunas cosas, seguramente todas las cosas, no sugiere la existencia de algo m&aacute;s de lo que vemos. Parece deducirse de lo que vemos y de lo que sabemos, que el Universo es tendencial, no determinado sino tendencial. Que a lo largo del todo el&nbsp;tiempo sobre el que podemos investigar, con permiso o tal vez incluso con la complicidad de la segunda ley de la termodin&aacute;mica, se han venido desarrollando entes de creciente complejidad, nosotros somos buena prueba, la mejor prueba de ello, y que ese proceso no ha llegado a su fin. El universo hace algo, algo por si mismo quiero decir, se comporta como una unidad. Una unidad de la que formamos parte nosotros, y todas las dem&aacute;s cosas, que no es est&aacute;tica sino din&aacute;mica. Parece existir un "elan", un impulso vital del que participan todas las cosas. Desde que podemos saber esa unidad ha estado estrujando las masas de particulas energ&eacute;ticas produciendo entidades cada vez m&aacute;s complejas, complejas en el sentido de ser cada vez m&aacute;s capaces de hacer nuevas cosas, que a su vez generan el deseo de nuevas acciones. Suponer que ese proceso tiene mucho que ver con eso que llamamos Dios, no es una idea descabellada. M&aacute;s a&uacute;n, en &eacute;ste momento en que la materialidad de esas particulas, divinizadas hasta hace poco, se nos est&aacute;n diluyendo en la inmaterialidad, considerar que el Universo en s&iacute; mismo es el proceso, nos acerca m&aacute;s a la realidad que cualquier otro posibilidad. Basta dar un pasito m&aacute;s para decir que Dios es el proceso, de donde podemos sostener, sin perder pie, en la medida en que es posible no perder pie en &eacute;stas cuestiones, que Dios es el Universo, o al reves, para no caer en un abismo panteista, que el Universo es lo que de Dios podemos saber con nuestras actuales capacidades.</p><p style="text-align: justify;">Ya no es necesario un Dios Creador, que nos obliga a buscarlo en el pasado, sentado en una nube, sopesando la posibilidad de crear el Universo, o permanecer "in aeternum" sentado en su nube. No necesitamos ya un acto mec&aacute;nico y externo de creaci&oacute;n, por muchas razones, las expuestas y otras no expuestas,&nbsp;dificil de digerir, podemos intuir una generaci&oacute;n desde dentro de todas las cosas, una encarnaci&oacute;n progresiva y exponencialmente creciente, en el sentido de lo propuesto por Teilhard de Chardin. El punto Omega, el final del camino es otra cuesti&oacute;n.&nbsp;Tampoco tenemos que recurrir ya la Dios Legislador, humano demasiado humano. Podemos rescatar la idea de Dios de los extrarradios conceptuales del Universo, y verlo, los que lo vean, en las cosas que indudablemente participan de ese "elan" sin agotarlo.</p><p style="text-align: justify;">As&iacute; frente a la expresi&oacute;n "Dios Creo el Universo", podemos decir "Dios es el Universo", y seguramente estaremos m&aacute;s cerca de acertar, sin menospreciar por ello ninguna otra alternativa.</p><p style="text-align: justify;">&nbsp;</p><p style="text-align: justify;">Rafael Ariza.</p><p style="text-align: justify;">&nbsp;</p><p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>]]></description><pubDate>Sun, 07 Sep 2008 21:36:00 +0000</pubDate></item><item><title>UN MODELO DE FAMILIA OLVIDADO</title><link>https://elcronicol.blogia.com/2008/030102-un-modelo-de-familia-olvidado.php</link><guid isPermaLink="true">https://elcronicol.blogia.com/2008/030102-un-modelo-de-familia-olvidado.php</guid><description><![CDATA[&nbsp;&nbsp;&nbsp; <p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Por Rafael Ariza Guill&eacute;n.</p>&nbsp; <p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Los partidos pol&iacute;ticos que concurren a las pr&oacute;ximas elecciones, y muy especialmente el del Gobierno, que tanto pretende haberse distinguido en aras del progreso y la libertad, en la defensa de la &ldquo;normalizaci&oacute;n&rdquo; de todos los modelos de familia, han olvidado, postergado despreciado y abandonado flagrantemente un modelo de familia que reclama no solo reconocimiento como los dem&aacute;s, sino el mayor respeto y apoyo institucional y social. Es la familia monoparental sin hijos.</p>&nbsp; <p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Se trata de un modelo familiar tan v&aacute;lido como cualquier otro, ante cuya problem&aacute;tica especifica no puede permanecer insensible una sociedad avanzada y progresista, y sin embargo por desgracia as&iacute; es. La incongruencia de nuestros gobernantes llega en &eacute;ste tema al paroxismo. En los textos de la asignatura de educaci&oacute;n para la ciudadan&iacute;a no se hace ni una sola menci&oacute;n a la familia monoparental sin hijos, como si no existiera, y eso que incluso esos textos llegan a mencionar, aunque sea como residuo hist&oacute;rico, a la familia tradicional cat&oacute;lica, pero a la monoparental sin hijos en ning&uacute;n momento. &iquest;Un olvido o una maliciosa discriminaci&oacute;n?</p>&nbsp; <p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>No me vengan con la objeci&oacute;n de que al estar constituida por una sola persona no puede ser una familia. Si la familia tiene su fundamento en el amor, y todas las formas de amor son igualmente respetables, porqu&eacute; entonces esa discriminaci&oacute;n del amor propio, que es el que caracteriza a &eacute;ste modelo familiar. O si se quiere decir de forma m&aacute;s po&eacute;tica, que tiene de malo el amor plat&oacute;nico como fundamento de la familia. Tampoco jur&iacute;dicamente se puede encontrar objeci&oacute;n alguna a &eacute;ste modelo familiar, por otra parte tan extendido. Si nuestra legislaci&oacute;n contempla la sociedades unipersonales, porqu&eacute; no se van a admitir las familias unipersonales.</p>&nbsp; <p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Nuestros gobernantes deben superar lo hecho hasta ahora en pol&iacute;tica familiar. Cuando se abre el mel&oacute;n, hay que com&eacute;rselo entero. Si<span>&nbsp; </span>nuestra sociedad ha abierto sus miras a todos los modelos familiares, la familia unipersonal no puede quedar fuera de la protecci&oacute;n jur&iacute;dica del Estado. Al fin y al cabo la familia unipersonal es la m&aacute;s b&aacute;sica de todas, la m&aacute;s nuclear, y la m&aacute;s democr&aacute;tica porque es la que est&aacute; al alcance de m&aacute;s gente, digo m&aacute;s, est&aacute; al alcance de toda la gente. &iquest;Qu&eacute; puede haber m&aacute;s justo y democr&aacute;tico, m&aacute;s social y m&aacute;s de todo?</p>&nbsp; <p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Yendo a las cuestiones pr&aacute;cticas, es indudable que la familia unipersonal debe ser considerada, a efectos fiscales, como una unidad familiar. Sin duda es la que m&aacute;s responde al concepto de unidad. Mucho m&aacute;s, por ejemplo, que la convivencia formada por una se&ntilde;ora que siempre quiso ser un se&ntilde;or, dos beduinos y una cabra, grupo familiar a todas luces mucho m&aacute;s inestable que la compacta y permanente&nbsp;unidad&nbsp;que forma el&nbsp;individuo consigo mismo. Tal medida debe ser completada con ayudas econ&oacute;micas y sociales de todo tipo a &eacute;stas familias, me refiero a las unipersonales no a los beduinos. Y esto debe ser as&iacute; porque, si bien no existen estudios exhaustivos sobre el esfuerzo econ&oacute;mico que conlleva sacar adelante una familia monoparental sin hijos dada la desidia de la que hasta ahora ha sido v&iacute;ctima, las cargas econ&oacute;micas que debe soportar, superan con mucho a las de cualquier otro modelo tradicional o pintoresco. El individuo-familia tiene que salir a buscar fuera lo que no tiene en casa. As&iacute; una considerable parte del presupuesto familiar se consume en amigotes o amigotas a los que hacer confidencias tomando una copas, en psic&oacute;logos car&iacute;simos que les ayuden a enfrentar los rigores de la soledad, o en servicios de compa&ntilde;&iacute;a o prostituci&oacute;n. En suma un important&iacute;simo desembolso econ&oacute;mico que, no nos enga&ntilde;emos, pocas econom&iacute;as familiares podr&aacute;n resistir a medio plazo sin ayuda p&uacute;blica. Tal problem&aacute;tica no se da en las familias pluripersonales en las que sus miembros siempre pueden, y deben, prestarse ayuda mutua. Pero el individuo-familia &eacute;sta s&oacute;lo.</p>&nbsp; <p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Tambi&eacute;n son precisas, y es urgente que los pol&iacute;ticos se conciencien de ello, medidas de car&aacute;cter social o asistencial. La familia unipersonal puede sufrir una crisis como cualquier otra familia, y en su caso adem&aacute;s es mucho m&aacute;s grave. Tener una crisis uno mismo con su misma mismidad, puede llevar a consecuencias grav&iacute;simas. No se tome la cosa a broma que es muy seria. Cuantos casos de autolesiones deber&iacute;an ser considerados violencia dom&eacute;stica y no lo son por un prejuicio absurdo. Y cuantos casos no habr&aacute; de violencia ps&iacute;quica en las familias monoparentales sin hijos que jam&aacute;s saldr&aacute;n a la luz que el Estado no se interesa de ellos. Ser victima de maltrato f&iacute;sico o ps&iacute;quico en el &aacute;mbito familiar es ciertamente terrible y cuantas medidas se adopten para erradicarlo son bienvenidas, pero qu&eacute; pasa cuando una sola persona es al mismo tiempo la victima y el agresor, &iquest;no ser&iacute;a lo oportuno que todo el aparato del Estado se volcara en ayudar en situaciones tan s&oacute;rdidas? Pues bien, es Estado no hace nada.</p>&nbsp; <p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Basta ya de incoherencia, de demagogia, de hipocres&iacute;a. Se&ntilde;ores socialistas, si van ustedes a gobernar otra vez, en ese supuesto caso quiero decir, no dejen el trabajo a medias, acaben lo que han empezado, lleguen a las &uacute;ltimas consecuencias de sus propios planteamientos. La familia-familia es el individuo, &iquest;no?, pues no lo tengan tan abandonado. Ab&oacute;rdese de una vez el problema en su ra&iacute;z y presten la protecci&oacute;n jur&iacute;dica y social a la c&eacute;lula fundamental de la sociedad, a la familia por antonomasia, sost&eacute;n y contribuyente insustituible del Estado, consumidor, votante, moldeable, sufrido y manejable, den un paso m&aacute;s y proclamen sin complejos al individuo como&nbsp;&uacute;nico modelo familiar v&aacute;lido en una sociedad verdaderamente libre y progresista.</p>&nbsp; <p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>De una vez por todas las cosas claras. &iexcl;Familia unipersonal, protecci&oacute;n integral!</p>]]></description><pubDate>Sat, 01 Mar 2008 22:33:00 +0000</pubDate></item><item><title>LA FAMILIA</title><link>https://elcronicol.blogia.com/2008/022501-la-familia.php</link><guid isPermaLink="true">https://elcronicol.blogia.com/2008/022501-la-familia.php</guid><description><![CDATA[<p></p><p>Por Maria del Mar Martinez Marques&nbsp;</p><p></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal">Las causas del fracaso matrimonial devienen de los problemas que atraviesa la instituci&oacute;n de la familia. La instituci&oacute;n familiar est&aacute; en crisis y ello redunda en perjuicio de la sociedad. Es verdad que muchas familias s&iacute; saben trasmitir a sus descendientes valores relativos a la vida matrimonial y familiar, pero muchas otras no. Vemos a diario c&oacute;mo progenitores de familias desestructuradas dan ese mismo ejemplo a sus hijos fomentando el odio al otro progenitor. Y no s&oacute;lo los progenitores sino que incluso a veces los miembros de la familia extensa de esos menores. La preparaci&oacute;n desde la infancia al matrimonio, como una comunidad de vida y amor, con ese lamentable ejemplo de los padres no puede sino llevar al fracaso futuros matrimonios. La sociedad deber&iacute;a tambi&eacute;n asumir el compromiso de preparar a los j&oacute;venes para las responsabilidades de su futuro, para la vida en matrimonio y para saber educar en la paternidad responsable. Tambi&eacute;n en este punto la sociedad ha fracasado teniendo en cuenta el elevado n&uacute;mero de parejas que hoy optan por el divorcio. Con estos antecedentes, cuando llegue el momento de contraer matrimonio no es de extra&ntilde;ar la falta de conciencia del compromiso de uni&oacute;n definitiva y estable. Cuando lleguen las primeras dificultades, efectivamente, el ambiente social en nada va a ayudar a superarlas y los c&oacute;nyuges, adem&aacute;s, no luchan por superar las dificultades. No luchan en parte debido a la desvalorizaci&oacute;n de lo aut&eacute;nticamente religioso que yo traducir&iacute;a en la incapacidad de perd&oacute;n y de ayuda mutua ante esas dificultades.</p>&nbsp; <p style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoBodyText2">&iquest;Cu&aacute;les son las causas del fracaso matrimonial?</p>&nbsp; <p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal">1.- <u>La falta de conocimiento mutuo de la pareja que contrae matrimonio</u>:</p><span style="font-size: 12pt">Esta falta de conocimiento puede tener su causa en la falta de madurez psicol&oacute;gica y humana. El conocimiento tan superficial de las parejas j&oacute;venes se debe a que saben todo sobre el sexo pero no sobre la sexualidad, est&aacute;n acostumbrados a vivir de forma independiente y libre, les falta vocaci&oacute;n de vivir en unidad y tienen baja tolerancia a la frustraci&oacute;n. Act&uacute;an bas&aacute;ndose en objetivos propios desconociendo los de su compa&ntilde;ero/a lo que impide hacer un proyecto com&uacute;n de vida. As&iacute; dif&iacute;cilmente se puede reflexionar adecuadamente sobre lo que supone el matrimonio. </span>&nbsp;&nbsp; <p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><u>2.- La falta de madurez psicol&oacute;gica y humana</u>:</p>&nbsp; <p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal">Con independencia de que la inmadurez fundada en ra&iacute;ces patol&oacute;gicas implique una falta de discreci&oacute;n de juicio, tambi&eacute;n me parece que puede cobrar su importancia la <em>inmadurez afectiva </em>como causa de nulidad. Y me preocupa que el principal s&iacute;ntoma de este tipo de inmadurez pueda ser el inter&eacute;s en uno mismo (narcisismo-ego&iacute;smo). A este respecto, Mons. Panizo Orallo, entiende que: <em>&ldquo;El origen de la deformaci&oacute;n afectiva puede estar en relaci&oacute;n con diferentes variables, siendo el aprendizaje en el seno de las familias uno de los factores a partir de los cuales y con mayor eficacia se comienza a gestar el desarrollo bueno o malo de la afectividad y la normalidad en el comportamiento de las personas en cuanto a relaciones interpersonales. Familias rotas; familias inafectivas; familias con problemas... crean de ordinario situaciones de desarraigo afectivo, de retrasos, de deficiencias en el desarrollo de la formaci&oacute;n de los ni&ntilde;os y de los j&oacute;venes&rdquo;</em>. Muchos j&oacute;venes son incapaces de asumir las obligaciones esenciales del matrimonio debido a la falta de verdadera afectividad a su consorte.</p>&nbsp;&nbsp; <p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><u>3.- La falta de una aut&eacute;ntica conciencia del compromiso de uni&oacute;n definitiva y estable</u>:</p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal">Es preocupante la abrumadora ruptura de matrimonios de 20 &oacute; 30 a&ntilde;os de duraci&oacute;n y la incidencia que en esa ruptura puede tener el ambiente social. Que no se luche por superar las dificultades es debido a la falta de compromiso serio con el futuro del otro esposo, como si ese futuro fuera el nuestro propio. A veces un c&oacute;nyuge lucha por superar esas dificultades pero el otro se muestra reacio a superarlas sin dar oportunidad alguna a la superaci&oacute;n. En este sentido me parece muy importante la ayuda de familia a familia, como indica n. 69 de la <em>Familiaris Consortio</em>. Igualmente, me permito adjuntarle otro art&iacute;culo en relaci&oacute;n a este tema.</p>&nbsp; <p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal">4.- <u>La falta de libertad en la decisi&oacute;n de contraer matrimonio</u>:</p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal">Aunque esta causa est&eacute; en disminuci&oacute;n no deja de darse. Todav&iacute;a se producen embarazos no deseados que dan lugar a un matrimonio que fracasa (y si se producen menos es debido a la &ldquo;alternativa&rdquo; del aborto). Y todav&iacute;a hoy se contrae matrimonio para escapar de un ambiente familiar hostil.</p>&nbsp; <p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal">5.- <u>La desvalorizaci&oacute;n de lo aut&eacute;nticamente religioso</u>:</p>&nbsp; <p style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoBodyText2">El sentido y la vivencia de lo religioso y espec&iacute;ficamente de lo cristiano tiene una gran importancia en la lucha por salvar un matrimonio. Los matrimonios que fracasan, estoy convencida, han descuidado su aspecto espiritual, han perdido la capacidad de amar y de emplear la raz&oacute;n. <u>En realidad, es esta la verdadera causa de que los matrimonios fracasen</u>. Efectivamente el sentido religioso de la mujer ha contribuido a la estabilidad de matrimonios en dificultad, pero ahora la mujer no es capaz de buscar el equilibrio entre lo bueno y lo malo. La falta de sentimiento religioso se trasluce en la falta de inter&eacute;s de muchas mujeres de hoy por salvar el matrimonio. Y lo que es peor, sienten indiferencia hacia el futuro de su consorte e indiferencia hacia su propio futuro.</p>&nbsp;El mensaje de su Santidad Benedicto XVI para la celebraci&oacute;n de la Jornada<span>&nbsp; </span>Mundial de la Paz, destaca la importancia de los medios de comunicaci&oacute;n social y su responsabilidad en la tarea promocionar el respeto a la familia: <em>&ldquo;En efecto, en una vida familiar &ldquo;sana&rdquo; se experimentan algunos elementos esenciales de la paz: la justicia y el amor entre hermanos y hermanas, la funci&oacute;n de la autoridad manifestada por los padres, el servicio afectuoso a los miembros m&aacute;s d&eacute;biles, porque son peque&ntilde;os, ancianos o est&aacute;n enfermos, <u>la ayuda mutua en las necesidades de la vida</u>, la disponibilidad para acoger al otro y, si fuera necesario, para <u>perdonarlo</u>. Por eso, la familia es la primera e insustituible educadora de la paz&rdquo;.</em>&nbsp;&nbsp;]]></description><pubDate>Mon, 25 Feb 2008 13:13:00 +0000</pubDate></item><item><title>EL ALMA, LA MENTE Y EL CEREBRO</title><link>https://elcronicol.blogia.com/2008/022101-el-alma-la-mente-y-el-cerebro.php</link><guid isPermaLink="true">https://elcronicol.blogia.com/2008/022101-el-alma-la-mente-y-el-cerebro.php</guid><description><![CDATA[&nbsp; <p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><span></span></p>&nbsp; <p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Por: Rafael Ariza Guill&eacute;n</p>&nbsp; <p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Dedicado a mi amigo en la pol&eacute;mica, Fernando I&ntilde;igo.</p>&nbsp; <p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Agradezco sinceramente a Fernando su dedicatoria en el art&iacute;culo que public&oacute; el 17 de Febrero en &eacute;ste Arag&oacute;n Liberal nuestro, y en justa reciprocidad con gusto le dedico &eacute;ste, y acepto el reto de, c&oacute;mo dir&iacute;a Don Quijote, meterme hasta los codos en eso que llaman aventuras ... intelectuales.</p>&nbsp; <p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Completamente de acuerdo en la tendenciosidad evidente de muchas opiniones, digo opiniones porque no llegan a la categor&iacute;a de teor&iacute;as, sobre la inexistencia de que lo llamamos trascendencia bas&aacute;ndose en desarrollos cient&iacute;ficos. Y concretamente, en la l&iacute;nea de tu art&iacute;culo Fernando,<span>&nbsp; </span>de acuerdo en calificar de simpleza, (el reduccionismo lleva a la simpleza) la afirmaci&oacute;n impl&iacute;cita en el t&iacute;tulo de Eduardo Punset que citas, &ldquo;El alma est&aacute; en el cerebro&rdquo;. </p>&nbsp; <p style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoBodyText"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Que los procesos cerebrales son en su totalidad identificables con procesos bioqu&iacute;micos y el&eacute;ctricos es una afirmaci&oacute;n que nadie puede rebatir. Las pruebas emp&iacute;ricas de ello son muchas, y cuanto m&aacute;s avance la investigaci&oacute;n ser&aacute;n m&aacute;s. Naturalmente que la rabia, la ira, el amor, el miedo, la alegr&iacute;a, la pasi&oacute;n o el odio, son perfectamente reconocibles, o lo ser&aacute;n cuando avance m&aacute;s la investigaci&oacute;n, en procesos f&iacute;sicos de nuestro organismo. Naturalmente que nuestro cerebro recibe est&iacute;mulos externos, los procesa como datos, y genera la reacci&oacute;n que, sobre la base de la experiencia acumulada, y con los medios disponibles, resulta m&aacute;s propicio al fin b&aacute;sico para el que est&aacute; condicionado nuestro organismo, la conservaci&oacute;n de la vida. Pues claro que s&iacute;, para eso est&aacute; el cerebro, para procesar los datos, del mismo modo que el est&oacute;mago est&aacute; para procesar la comida. Pero cuidado que adem&aacute;s de ese, nuestras acciones persiguen otro fin, incluso con m&aacute;s intensidad que la propia supervivencia, ese fin no es vivir m&aacute;s tiempo, sino vivir m&aacute;s profundamente. Ese fin es entrar en comunicaci&oacute;n con todo lo otro que no soy yo. Por eso existen la ciencia, la cultura y la religi&oacute;n. Es la tendencia, no s&oacute;lo a comprender, lo cual nos llevar&iacute;a a un fin meramente utilitario y para eso ya est&aacute; el est&oacute;mago, sino a fundirse con todo lo que no es mi yo pero s&eacute; que existe, y s&eacute; que existe porque yo no soy la totalidad. </p>&nbsp; <p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Esa tendencia no es reconducible a uno o diez mil procesos bioqu&iacute;micos o el&eacute;ctricos, o electroqu&iacute;micos. Precisamente es lo contrario, los procesos bioqu&iacute;micos, ciertamente reales, que tanto fascinan a los cient&iacute;ficos hasta el punto de llevarlos a la cima de lo existente, a una categor&iacute;a cercana a lo divino, son en realidad el modo en que la realidad m&aacute;s profunda se hace patente en la materia. Son la forma en la que se hace carne nuestra innegable e ineludible tendencia a la trascendencia.</p>&nbsp; <p style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoBodyText"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>En una primera aproximaci&oacute;n a ese proceso (sobre eso ha trabajado mucho Roger Penrose) llegamos a la conclusi&oacute;n de que aquellas conexiones neuronales, cuyo n&uacute;mero tiene tantos ceros que es dif&iacute;cil de imaginar, generan algo que no es ya meramente materia interrelacionada, part&iacute;culas chocando entre s&iacute; de acuerdo a un patr&oacute;n preconcebido e inalterable, sino una realidad m&aacute;s sutil que ciertamente surge de la materia, pero no es ya propiamente materia. Es lo que se llama la mente. En esa cosa<span>&nbsp; </span>que conocemos como mente, que ni el materialista reduccionista, como dice Fernando, m&aacute;s recalcitrante puede negar que exista realmente, se encuentra eso que nos hace sentir tan felices, como dioses en una palabra, que se llama el yo. Pues bien ese yo inmaterial que parece haber surgido de la materia, digamos como una sublimaci&oacute;n, percibe como su destino, como su sentido, como su fin esencial, trascender de lo concreto para alcanzar lo absoluto. Nos guste o no nos guste, o no les guste a algunos, a todos los yos les pasa eso.</p>&nbsp; <p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Aqu&iacute; viene la segunda parte del proceso, porque del mismo modo que el yo ha surgido de lo meramente material, de ese yo mental, se va haciendo realidad, realidad perceptible quiero decir, si se le deja, una forma de existir, m&aacute;s all&aacute; del individual y limitado yo, una forma de existencia cada vez m&aacute;s capaz de integrarse en la totalidad, de participar de lo absoluto por encima de la materia y por encima del yo, aunque aflorando desde esas realidades intermedias. Ese eso, lo que sea, trasciende a nuestra materia y a nuestro yo, pero los contiene, no es algo a&ntilde;adido, u oculto o externo, sino la verdadera sustancia que somos, de la que nuestra materia y nuestro yo, son meras visiones parciales. Si a eso le queremos llamar alma no es darle un mal nombre.</p>&nbsp; <p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>As&iacute; que puestos a construir frases llamativas, muy bien le podemos dar la vuelta al t&iacute;tulo de Punset y afirmar, con muchas m&aacute;s posibilidades de acertar que el, por muchas razones respetable y admirable Sr. Punset, &ldquo;El cerebro &eacute;sta en el alma&rdquo;.</p>&nbsp;&nbsp; <p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span></p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;]]></description><pubDate>Thu, 21 Feb 2008 11:09:00 +0000</pubDate></item><item><title>EL BIG BANG Y DIOS</title><link>https://elcronicol.blogia.com/2008/011301-el-big-bang-y-dios.php</link><guid isPermaLink="true">https://elcronicol.blogia.com/2008/011301-el-big-bang-y-dios.php</guid><description><![CDATA[<p><span style="font-family: Arial">&nbsp;</span><span style="font-family: Arial"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Por Rafael Ariza Guill&eacute;n</span><span style="font-family: Arial">&nbsp;</span><span style="font-family: Arial"><span>&nbsp;&nbsp;</span></span></p><p><span style="font-family: Arial"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>He le&iacute;do un art&iacute;culo interesante en Aragon Liberal firmado por Fernando I&ntilde;igo, en el que parece defenderse que&nbsp;el desconocimiento cient&iacute;fico del origen del Universo, nos lleva necesariamente a la idea de Dios. Cuidado que la cosa no es tan f&aacute;cil.</span><span style="font-family: Arial">&nbsp;</span><span style="font-family: Arial">&nbsp;</span> </p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoBodyText"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>La conocida cita de Jastrow, que encabeza el art&iacute;culo,&nbsp;ciertamente es ingeniosa, incluso sugerente, pero&nbsp; puede ser interpretada, y me temo que se hace en el art&iacute;culo, de forma un tanto sugestiva. Decir que cuando los cient&iacute;ficos&nbsp;se encaramaron al m&aacute;s alto pico del conocimiento all&iacute; estaban los te&oacute;logos, esper&aacute;ndoles desde hac&iacute;a siglos, &eacute;sta es m&aacute;s o menos la cita,&nbsp;es admisible, pero decir que &ldquo;Dios estaba all&iacute;&rdquo;, es dar un salto en el vac&iacute;o, es pretender recorrer de un solo tranco un abismo, cuya distancia, como m&iacute;nimo cercana al infinito, hay que recorrer pasito a pasito.</p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoBodyText"></p><p><span style="font-family: Arial">&nbsp;</span><span style="font-family: Arial"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>La teor&iacute;a del Big Bang, lo que se conoce como el modelo standard, no lleva necesariamente a la demostraci&oacute;n de la existencia de Dios. Para empezar el Big Bang es s&oacute;lo una teor&iacute;a, o dicho de otra manera la mejor de las hip&oacute;tesis de que disponemos a d&iacute;a de hoy, pero nada m&aacute;s. Para continuar, aun dando por v&aacute;lido el modelo que es lo m&aacute;ximo que podemos afirmar hoy, en &eacute;l Dios ni falta ni sobra. No es necesario &ldquo;a fortiori&rdquo;, ni tampoco es prescindible &ldquo;a fortiori&rdquo;.<span>&nbsp; </span>Lo que s&iacute; podemos afirmar, corriendo el menor riesgo posible de equivocarnos, es que frente al absurdo de un origen &ldquo;ex nihilo&rdquo;, de la nada, del Cosmos (el Universo es otra cosa de la que no conocemos pr&aacute;cticamente nada), es razonable pensar que a la existencia en la que nos encontramos debi&oacute; preceder otra forma de existencia. L&oacute;gicamente una existencia no caracterizada por las condiciones espacio-tiempo. Pero hasta ah&iacute;. Ponerle nombre (y menudo nombre) a esa forma de existencia y adem&aacute;s atribuirle un acto de voluntad llamado creaci&oacute;n, y todo ello apoy&aacute;ndonos en la teor&iacute;a del Big Bang, no es s&oacute;lo mezclar churras con merinas, ni es s&oacute;lo especulaci&oacute;n, es cometer un error grav&iacute;simo de fatales consecuencias. El error de recurrir al Dios &ldquo;tapa agujeros&rdquo;. Cuando algo no lo podemos explicar se lo atribuimos a Dios, es el peor camino posible, la historia lo ha demostrado demasiadas veces. Tarde o temprano la ciencia conseguir&aacute; resolver el enigma y nos obligar&aacute; a retirar a nuestro Dios &ldquo;tapa agujeros&rdquo; un pasito m&aacute;s atr&aacute;s.&nbsp;</span></p><p><span style="font-family: Arial"></span><span style="font-family: Arial">&nbsp;</span><span style="font-family: Arial"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>El camino es otro, consistir&iacute;a en preguntar a aquellos te&oacute;logos que los cient&iacute;ficos encontraron en la cima del conocimiento por qu&eacute; camino han llegado ellos hasta all&iacute;.&nbsp;</span><span style="font-family: Arial">&nbsp;</span></p><p><span style="font-family: Arial"></span><span style="font-family: Arial"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Si queremos encontrar, y reconozco que es una necesidad humana insoslayable, una razonada y razonable convergencia entre religi&oacute;n y ciencia, y siendo a&uacute;n m&aacute;s audaces pretendemos afirmar que deber&iacute;an ser, porque en el fondo lo son, la misma cosa, la misma b&uacute;squeda, no ser&iacute;a un mal camino el que iniciaron las intuiciones geniales de Theilard de Chardin. La evoluci&oacute;n como cristificaci&oacute;n. La historia de la existencia no como anodina historia del anodino tiempo de S. Hawking, sino como encarnaci&oacute;n progresiva e imparable de la realidad plena, para decirlo muy as&eacute;ptica y modestamente. Tal vez el Alfa se escape a nuestra capacidad de conocimiento actual, y el Big Bang desde luego no nos ilumina en nada sobre ese punto, o, en todo caso, es susceptible de ser interpretado "a gusto del consumidor",&nbsp;pero el Omega, a d&oacute;nde vamos, &nbsp;podemos verlo gener&aacute;ndose cada d&iacute;a, y cada d&iacute;a m&aacute;s. Podemos interpretar esa cont&iacute;nua complejizaci&oacute;n, claro est&aacute;, de muchas formas, pero en &eacute;ste caso, el proceso, en s&iacute; mismo, nos lleva m&aacute;s cerca que ning&uacute;n otro planteamiento posible, a la idea de Dios. Es un camino, que es ciencia y religi&oacute;n a la vez. Es razonado y razonable. Y es un buen camino. </span></p><p><span style="font-family: Arial">Una idea mas sobre la convergencia entre ciencia y religi&oacute;n. Pregunt&eacute;monos que pas&oacute;, justo despues de que los cient&iacute;ficos llegaran a la cumbre del conocimiento donde les estaban esperando los&nbsp;te&oacute;logos. &iquest;De que hablaron?&iquest;Que se ense&ntilde;aron unos a otros?&iquest;En que estuvieron de acuerdo?&iquest;Supieron reconocer los cient&iacute;ficos que el hecho de que los&nbsp;te&oacute;logos estuvieran all&iacute;,&nbsp;no era una mera casualidad?&iquest;Supieron reconocer los te&oacute;logos que s&oacute;lo con la llegada de los cient&iacute;ficos, aquella cumbre mereci&oacute; el nombre de cumbre del conocimiento? &iquest;Ah...?</span></p>]]></description><pubDate>Sun, 13 Jan 2008 14:12:00 +0000</pubDate></item><item><title>CUENTO DE NAVIDAD</title><link>https://elcronicol.blogia.com/2007/122601-cuento-de-navidad.php</link><guid isPermaLink="true">https://elcronicol.blogia.com/2007/122601-cuento-de-navidad.php</guid><description><![CDATA[Por: María del Mar Martínez Marqués<br />Erase una vez un joven que trabajaba como criado de un señor sin cobrar salario alguno. Simplemente estaba voluntariamente a su servicio en una casa majestuosa de principios del XIX. <br /> <br /><br /><br />(Inspirado en un sueño real). <br /><br />Erase una vez un joven que trabajaba como criado de un señor sin cobrar salario alguno. Simplemente estaba voluntariamente a su servicio en una casa majestuosa de principios del XIX. La casa tenía una verja en la entrada y en la parte de atrás un enorme jardín pero en una pendiente muy pronunciada. Sólo había césped y al terminar el jardín una valla cubierta de cipreses. La casa estaba situada en medio de una gran ciudad moderna y llamaba la atención a los viandantes. Resultaba, además de anacrónica, un tanto misteriosa. Por eso nadie se paraba delante y todos la miraban por el rabillo del ojo pero sin dejar de andar.<br /><br />El joven criado no podía salir de esa casa, había algo que se lo impedía. A través de los visillos veía, a escondidas de su amo, cómo se aproximaba la Navidad en la ciudad: las luces, el Belén del Ayuntamiento, el ajetreo de las gentes, la alegría en sus rostros... Nada había dentro de la casa que recordara la Navidad.<br /><br />Pensó qué hacer para vivir la Navidad y se le ocurrió mandar un mensaje en una botella para que los del exterior le ayudaran a salir de la casa. Así lo hizo lanzando la botella por la pendiente del jardín, en la confianza de que alguien leyera el mensaje de su interior.<br /><br />La botella rodó y se quedó entre dos cipreses a la vista de los paseantes. Tuvo mala suerte, primero la vio un niño que se entusiasmó, lleno de curiosidad, con la botella. Pero el niño, de corta edad, iba acompañado de su madre, que le hizo dejarla en su sitio inmediatamente apercibiéndole de que no volviera a coger cosas del suelo. <br /><br />Después pasaron por allí unos adolescentes que naturalmente abrieron la botella leyeron el mensaje y se befaron de su contenido, rompiendo la botella contra el suelo.<br /><br />El joven había perdido la esperanza de vivir la Navidad al no obtener respuesta a su mensaje. Pero el 25 de diciembre, una mañana muy luminosa, cuando se disponía a llevar el desayuno a su amo, al pasar por la puerta de entrada con la bandeja, vio a través de la ventana una niña que agarrada a la verja miraba fijamente hacia la casa intentando descubrir su interior. Sorprendido con que alguien se parara frente a la casa con tanto interés y sin ningún disimulo, dejó la bandeja en una ménsula cercana y decidió abrir la puerta, aun en la creencia de que jamás podría salir de la casa. Y la puerta se abrió.<br /><br />Bajó los escalones de la entrada dirigiéndose hacia la pequeña. Le miró a los ojos y la niña sonrió. No volvió a subir aquellos escalones sino que vagó por la ciudad sonriendo a todos. Su amo lo vio pasear y también esbozó una sonrisa sin rencor. Había descubierto el joven que el amor infinito está en los ojos de los demás y en los de uno mismo. Había descubierto la Navidad.<br /><br />María del Mar Martínez Marqués<br /><br />]]></description><pubDate>Wed, 26 Dec 2007 12:10:00 +0000</pubDate></item><item><title>FELIZ NAVIDAD</title><link>https://elcronicol.blogia.com/2007/122301-feliz-navidad.php</link><guid isPermaLink="true">https://elcronicol.blogia.com/2007/122301-feliz-navidad.php</guid><description><![CDATA[<br />Por Rafael Ariza Guillén.<br /><br />Noche de tregüa, noche de armisticio. Esta actualización del superhipermegaconocidísimo villancico alemán, "noche de paz, noche de amor", parece una triste reducción de los valores, un decepcionante recorte de nuestras espectativas. Pero que el ideal de la paz,se vea reducido a una mera tregua, que la manifestación de la  energia creativa del amor, no llege más allá de una coyuntural renuncia a uso de las armas, cuando menos, si carece de las ínfulas de la grandeza, del embriagador aroma de los conceptos universales, se sustenta al menos en el sólido pilar del realismo. Menos es nada.<br /><br />Con amor infinito, ebrios de caridad, con gran placer en esa noche de tregua en nuestra mano está dar una manta y alimento a un pobre, y la noche mágica obrará el milagro, al pobre le quedan ya sólo trescientos sesenta y cuatro días de frio y hambre. ¡Aleluya! Pero menos es nada.<br /><br />Unos celebraremos en nacimiento de Dios, expresión que nos hemos aprendido de memoria, pero que somos incapaces de entender. Otros, reacios a dejarse llevar del fervor religioso, violentando la evolución de la  propia naturaleza humana, celebrarán el solsticio de invierno. Si hace falta una dosis de fe de aquí te espero para asumir lo del nacimiento de Dios, para encontrarle un sentido real para nuestras vidas a lo del solsticio de invierno, con toda la fe del universo no hay bastante. Pero todos estaremos de acuerdo en que ese día, lo que quiera que sea lo que signifique, es una fiesta. Estar de acuerdo en eso es algo, y algo es más que nada.<br /><br />Compraremos, consumiremos, comeremos, cantaremos, beberemos, daremos, recibiremos, gritaremos y rezaremos, nos alegraremos y nos enfadaremos. En torno a la mesa de los dulces y las hierbas amargas, nos felicitaremos la Pascua y nos haremos la "pascua". Ya se sabe lo que son muchos parientes y contraparientes juntos. Pero estaremos juntos para bien, y eso es mucho más que nada.<br /><br />Dosmil años después de aquella noche como todas las noches, en aquella ciudad como todas las ciudades, donde nació un niño como todos los niños, cometeremos el error, repetido dos mil veces desde entonces, así sómos de cíclicos los seres humanos, de creer que la navidad es un día, y los demás días no son navidad. Un trescientassesentaycincoava parte de todo, es algo más que nada.<br /><br /> <br />Pero como Dios, quien quiera que sea, desde antes del principio de los tiempos siempre ha escrito recto con reglones torcidos, y creo que piensa seguir haciendolo por los siglos de los siglos, y asume que al ser humano le pase lo mismo, nos dejará hacer nuestros casi nada y incluso no hacer ni siquiera eso y por toda respuesta, repetirá su insignificante acto de intrusismo en la historia. Solo un acto, y un acto muy pequeño además, muy poquito muy poquito,  un acto débil, incierto y expuesto a todos los peligros, casi nada. Pero un casi nada que lo contiene Todo.   <br /><br />]]></description><pubDate>Sun, 23 Dec 2007 14:15:00 +0000</pubDate></item><item><title>EL BUSCADOR, EL AVARO Y EL COLECCIONISTA</title><link>https://elcronicol.blogia.com/2007/120801-el-buscador-el-avaro-y-el-coleccionista.php</link><guid isPermaLink="true">https://elcronicol.blogia.com/2007/120801-el-buscador-el-avaro-y-el-coleccionista.php</guid><description><![CDATA[Rafael Ariza Guillén.<br /><br />Durante mucho tiempo he sentido, hoy debo decir sentí mucho interés por el coleccionismo. Se puede coleccionar casi todo, y casi todos pueden coleccionar. Unos coleccionan durante un tiempo y lo dejan después, otros coleccionan toda la vida. Es posible que incluso haya algunos que no hayan coleccionado jamás. Por lo común es la infancia la época de la vida en la que nace el coleccionismo. Se acumulan cosas de poco valor, no por otro motivo que por las lógicas limitaciones de la infancia, y se encuentra en ello una satisfacción intima, un gozo extraordinario, un bienestar que no parece fácil de explicar. El tiempo selecciona y madura y aquel gozo que se encuentra en la acumulación, en la clasificación, en la posesión, en el fondo en el dominio de aquellas cosas, las que quiera que sean, o bien se pierde o se perpetua por toda la existencia.<br /><br />Que hay detras de ello, no es algo fácil de determinar. Un buen dato para llegar a una conclusión es que es en la infancia donde se desarrolla ese interés por las cosas físicas, en sí mismas.<br />Coleccionar implica siempre una busqueda, una busqueda en realidad indefinida, de no se sabe que, pero de algo que indubablemente se desea, y el gozo de poseer el objeto, primero y los, en plural, acumulación, objetos después, implica que esa actividad es suficiente para  satisfacer la busqueda emprendida. La acumulación, así, no es fin sino un medio para un fin mucho más personal. En realidad lo que busca el niño que colecciona es lo absoluto, lo absoluto con o sin mayuscula, personalmente creo que con mayúscula. Y los objetos son la forma de contactar con él, de ahi ese tan especial gozo que procude la acumulación-colección. Pero es un gozo inmaduro porque el contacto así concebido con lo Absoluto es también inmaduro. Es natural en los níños, es lo propio de los niños la inmadurez, pero la cosa cambia con los adultos. <br /><br />El padre Teilhard de Chardin, en el epígrafe "la llamada de la materia" de "El Corazón de la materia", me descubrió este interesante aspecto de la psicología del ser humano, y de todo otro ser que coleccione. Allí escribió, "La consistencia, ese ha sido para mí indudablemente el atributo fundamental del Ser.Detenida prematura y estérilmente en su crecimiento, es, supongo yo, esta aprehensión inicial de lo Absoluto bajo la forma de lo Tangible, la que produce, por enanismo, al avaro...al coleccionista".<br /><br /><br />Resulta pues, ésta es nuestra psicología, que todos somos buscadores, y es el progreso en esa busqueda, lo que va determinando nuestra maduración. No hay realmente un punto de inflexión, ni un punto sin retorno, el proceso es progresivo, simplemente. Si progresamos adecuadamente aprendemos a buscar mejor, y aprendemos a comprender mejor que es lo que buscamos. Pero nadie nos garantiza el éxito, no es una historia ya escrito, sino que es un futuro que nosotros, yo y todos los demás, individual y colectivamente a la vez, vamos desarrollando, desenrrollando. El avance, la progresión, la maduración, discurra por caminos anchos o estrechos, se escriba con renglones rectos o torcidos, nos acerca a la meta, cuidado, sólo nos acerca a la meta, nunca nos lleva a ella, al menos por el momento. Los parones en el camino, los frenazos en el crecimiento, la frustración por "enanismo" de ése vector que sómos lanzado al infinito, produce las formas incompletas del ser humano. Son los que se detuvieron en un punto del camino y no siguieron más adelante. Los que dijeron "no puedo más y aquí me quedo". Los que quedaron incompletos. Los inmaduros, o para decirlo de manera más precisa, los que no han madurado todavía proporcionalmente a sus talentos.<br /><br />El coleccionista que fui a dejado de tener gusto por las cosas coleccionables, porque ha aprendido que son solo una manifestacion incompleta de lo verdaderamente gozoso y desesable. jala, Dios quiera, esté de Buda, que no me afecte el enanismo de tal forma que me convierta en un avaro, máxima degradación del coleccinista, y sin embargo, subespecie formalmente tolerada o temida por la sociedad, apariencia respetable del síndrome de diógenes.]]></description><pubDate>Sat, 08 Dec 2007 22:24:00 +0000</pubDate></item></channel></rss>
